Member of the European Directory of Soap and Cosmetics Makers

viernes, 11 de junio de 2010

RECLICAR UNA CAJA DE ZAPATOS.


Reciclar es transformar, aprovechar, cuidar el medio ambiente, darle una nueva vida a algo. uede ser, además, ahorrar y embellecer un objeto para darle una utilidad a aquello que, de otra forma sería material de desecho.
Todos ganamos reciclando.
Os propongo un fácil reciclado con una simple caja de zapatos de las malas, que quedará espectacular para los jabones, por ejemplo.

MATERIALES:
  1. Cualquier caja de cartón.
  2. Cola.
  3. Brocha para la cola.
  4. Papel de regalo.
  5. Un trapo y tijeras.
  6. Escuadra y cartabón.
  7. Barniz y brocha para barniz (para el caso que queráis dejar la caja hecha una virguería)
Este sería el resultado antes de barnizar, espero que os guste.

He elegido un papel que imita un decoupage de imágenes de Alfons Mucha, el famoso artista del Art Noveau de gran fama por sus carteles de bellas mujeres de cabellos al viento y vaporosos atavíos.
Todos recordamos el famosísimo cartel de Mónaco-Monte Carlo, entre otros, habiendo diseñado muchos carteles para las representaciones teatrales de Sarah Bernhardt.

Este papel lo encontré en Sevilla, pero tengo muchas postales con imágenes de este artista que compré en Praga cuando estuve en su museo.La realidad es que compro cosas que me gustan, cuando las veo, pensando en las manualidades, independientemente de cuando vaya a usarlas. 

En las próximas entradas pondré un "paso a paso".

jueves, 10 de junio de 2010

CAJAS DE MADERA CON CROMOS VICTORIANOS IV: FOTOS

He hecho esta foto para que se vean las brochas que utilizo para tintar y barnizar, el taco de lija y la plantilla de estarcir.
La foto de la caja, que es muy larga, es la que utilizo para los pinceles, brochas y el termómetro para jabones.


miércoles, 9 de junio de 2010

CAJAS DE MADERA PARA CROMOS VICTORIANOS III: TÉCNICA

Una vez seca la caja tras aplicarle el tinte:
  1. Encolar el cromo o cromos y aplicar a la caja donde queramos, tanto dentro como por fuera, sacando el aire que pueda quedar dentro alisándolos con un trapo. Dejar secar. Comprobar que las esquinas están perfectamente pegadas a la caja.
  2. Colocar la cinta de pintor a fin de proceder a hacer las lineas doradas del grosor que queramos y rellenamos con el rotulador gordo. Se pueden, también, estarcir iniciales u otras decoraciones con plantillas de acetato de venta en tiendas de manualidades. Se recomienda una vez hecho el estarcido perfilarlo con rotulador negro fino. 
  3. Seco el  dorado, se puede  dar otra mano y posteriormente, retirada ya la cinta de pintor, con el rotulador dorado fino se  perfilan los bordes si fuera necesario.
  4. Proceder a dar la primera capa de barniz y cuando se seque (un día) una segunda y así hasta seis.  Lijar suavemente tras la sexta capa y volver a barnizar y lijar  cuantas veces sea necesario (pueden ser incluso doce) hasta que los cromos queden perfectamente integrados. No lijar tras la última mano de barniz.
Pues ya está terminada nuestra caja, lista para llenarla de jabones para un hermoso regalo o darle cualquier otro uso. Espero que os haya gustado y que pongáis en práctica esta manualidad.



CAJAS DE MADERA CON CROMOS VICTORIANOS II: TÉCNICA

MATERIALES:
  1. Cajas de madera sin tratar de venta en tiendas de bricolaje.
  2. Cromos victorianos.
  3. Tinte al agua para madera (caoba, nogal, sapelly etc.).
  4. Dos rotuladores dorados (fino para dibujar/ perfilar y grueso para rellenar).
  5. Taco de lija.
  6. Barniz transparente para madera.
  7. Cola para engomar los cromos.
  8. Dos brochas de espuma (no dejan marcas)
  9. Un pincel para encolar.
  10. Disolvente para limpiar la brocha del barniz.
  11. Cinta de pintor (para hacer las lineas doradas).
  12. Papel de periódico para no manchar las superficies de trabajo
  13. Guantes.
  14. Trapos y papel de cocina.
  15. Cuenco de cristal para el tinte al agua
TÉCNICA:
  1. Forrar la superficie de trabajo.
  2. Lijar la caja por dentro y por fuera hasta que quede suave al tacto (sobre el fregadero se ensucia menos).
  3. Limpiar la caja, con un trapo, de restos del lijado.
  4. Aplicar el tinte uniformemente sobre una de las caras de la caja y laterales y dejar secar, tintando la otra cara después. Una vez seca, pueden darse las manos necesarias hasta alcanzar el tono deseado

martes, 8 de junio de 2010

CAJAS DE MADERA CON CROMOS VICTORIANOS I

Me encantan las cajas, tengo una buena colección de ellas y además disfruto decorando algunas con cromos victorianos. Son una preciosidad para un regalo muy especial y los jabones quedan en ellas maravillosos.
Otro día explicaré la técnica para hacerlas. Os dejo unas fotos, espero que os gusten.
Foto 1. Se trata de un solo cromo.
Foto 2 y 3. Es una composición con multitud de cromos. La verdad es que fue trabajoso encontrar la ubicación adecuada para cada cromo, pero el resultado mereció la pena.





JABONES DE GLICERINA TRANSPARENTE I
















Los jabones de glicerina, utilizando la técnica de fundido y vertido, son fáciles de hacer y resulta muy divertido elaborarlo con los niños al no ser nada peligrosa su fabricación.

Este fin de semana estuvimos jaboneando mi hijo el pequeño y yo poniendo en práctica las distintas técnicas de incrustaciones, utilizando variedad de moldes, mezclas de esencias y aditivos diversos como miel, polen, avena, café molido, clavo, canela y ralladura de limón secada.

Lo pasamos muy bien y ya tenemos jabones de tocador para una temporada y los próximos regalos resueltos.

Os pongo algunas fotos de los que hicimos:

Jabones con esencia de coco. Foto1.


Jabones con esencia de vainilla y miel los de color ambar (hay uno además con polen), los marrones oscuros llevan clavo molido y canela con el mismo aroma y el rectangular casi negro es un jabón para quitar los olores fuertes de cocina (ajo, pescado) con café molido, ralladura de limón y esencia de limón. Ninguno lleva colorantes de jabón, son los colores de los aditivos. Foto 2.


Jabón con estrella incrustada con esencia de coco. Foto 3.


Jabón exfoliante bicolor con incrustación de esponja natural de luffa. Foto 4.


Jabón de miel en primer término. El impreso del jabón de semicírculo lo hicimos apretando el jabón contra el rallador y el rectangular, es el jabón de cocina. Foto 5.








COCO (cocos nucifera)


Me encanta el coco, me recuerda a mi niñez... entre dulces y pastas de ese sabor, y su aroma siempre me trasporta a lugares exóticos y a días de playa de juventud, en los que el olor del copertone se extendía a varios metros de la persona que lo utilizaba (olía que alimentaba, decimos por aquí).

En la Feria de Abril de Sevilla, mi ciudad, es visita obligada para mí pararme en un puestecillo, de los que están junto a la calle del Infierno, y comprar un trozo de coco. La textura yel crujido al morderlo son un gustazo.

La esencia tanto para cosmética como para jabones me gusta más en invierno y utilizo en estos últimos también crema de coco y coco rallado (ligeramente exfoliante), a más, claro está, que el aceite de coco de un 20% a un 25% del total de las grasas.

El aceite de coco es un aceite vegetal saturado obtenido de la pulpa del coco seca, llamada copra. Es de bajo peso molecular lo que determina su buena solubilidad y su composición es alta en ácido laúrico, seguidos en menor proporción por el ácido mirístico, palmítico y oléico entre otros, por lo que es hidratante, tonificante, rejuvenecedor y delicado con las piles sensibles e irritadas.

Su uso en la elaboración del jabón produce gran espuma y le añade dureza, suavidad e hidratación siempre y cuando no se use una proporción excesiva lo que, paradojicamente, reseca la piel.