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lunes, 4 de octubre de 2010

JABÓN DE LILAS: EL JABÓN ERGONÓMICO...


Lo de jabón ergonómico es una "guasa" mía, pero lo es, jejeje. 
Ha sido un desafío divertido dar con la forma de hacer este jabón y el resultado es, estéticamente, diferente, así que espero que hagáis vuestros propios jabones con ondas.
Yo iba a hacerle otra curvatura más, en el lateral, pero la traza se me espesó rápidamente con la esencia de lilas y ya se me olvidó, pero para el próximo jabón lo intentaré.


Lineas rectas, lineas curvas y cortador ondulado...Resulta atractivo y creo que será muy cómodo de usar en la ducha, que a mí, a veces, las pastillas de jabón se me escapan, de entre las manos, como si de un pez recién pescado se tratara.

Se suelen cortar las pastillas de unos 2 cm. Éste tiene 3 cm. para que pueda usarse más cómodamente: esa es la idea.



Otra novedad en este jabón es que no lleva aceite de coco del que siempre he puesto menos del 20% en mis jabones, puesto que ya sabemos que es un aceite muy hidratante siempre y cuando no se ponga en gran cantidad en la fórmula.Pues esta vez sin coco. Tampoco lo he puesto en otro para la cara que he hecho de aceite de rosa mosqueta en la traza.

Los aceites que lleva son de oliva virgen extra, babasú, palmiste, palma, ricino, maíz, manteca de cacao y toda la traza del estupendo aceite de sésamo,  que va también contra la flacidez y la revitalización de la piel. 
Lleva también cera de abeja.




El sobreengrasado es al 10%, la concentración al 28%.
Los índices de calidad del jabón son: yodo 64, dureza, burbujas,persistencia y limpieza 50 y acondicionado 51.

Una suave esencia de lilas lo aromatiza y ese color tan bonito rosa es de arcilla de ese color. Me encantan las arcillas y ésta es especial para pieles secas, así como el sobreengrasado utilizado y su porcentaje.

¿Qué como he conseguido esa curva tan atractiva? Fácil: se me ocurrió usar mi
plantilla de silicona "Silpat" en el fondo del molde y ponerle debajo una montaña de sal.No la sujete con nada más, aunque recogí el resto de la lámina por debajo del molde, para que no se moviera.


Pasarle la mano a la barra una vez desmoldada, un gustazo con esa curva y la textura que la había proporcionado la lámina de silicona.
Según mi hijo, el pequeño,esa curva es merecedora de ser una ola en un próximo jabón, lo cual  es una estupenda idea, a ver qué conseguimos.


viernes, 1 de octubre de 2010

JABÓN DE ARCILLAS NEGRA BIO, AZUL AUSTRALIANA Y BARROS DEL MAR MUERTO


Arcilla azul australiana, arcilla negra bio y barros del mar muerto para la limpieza y el cuidado de las pieles grasas más sensibles y con problemas dermatológicos.

Las arcillas limpian profundamente, pero con suavidad. Son antibacterianas, antiinflamatorias, depuran, regeneran la piel, eliminan las células muertas, absorven malos olores, eliminan toxinas, impiden la proliferación de bacterias y microorganismos, son adecuadas para problemas de acné, abscesos, forúnculos y dermatitis, cierran los poros y activan la circulación y las elegidas para este jabón, además, regulan convenientemente el flujo de sebo de estas pieles.
Estas arcillas, combinadas con barros de mar muerto, hacen de este jabón un buen aliado para las pieles grasas con problemas.
 Las propiedades de los barros del Mar Muerto ya están definidas en el jabón que publiqué hace unas semanas, por lo que allí me remito en aras a no repetirme innecesariamente.
Los aceites que llevan  las dos  capas de arcillas son de oliva virgen extra, coco, palma, soja, manteca de cacao y pepita de uva y aguacate en la traza, por lo que también estos aceites de sobreengrasado ayudan a regular el exceso de grasa.
Como se trata de un jabón para pieles grasas con problemas, la capa de barros del mar muerto y las bolas de esos mismos barros llevan otras mezclas de aceites distinta: oliva virgen extra, coco, palma, cacao, pepita de uva, ricino y el maravilloso aceite de argán en la traza que va a ayudar a esas pieles que además de grasas son sensibles y delicadas. Esos lo llevan la capa. Las bolas llevan oliva virgen extra, coco, palma, manteca de cacao, ricino, soja, y manteca de karité en el sobreengrasado.

Por tanto, se combinan tres mezclas de aceites  con distintos sobrengrasados (pepita de uva-aguacate, argán y karité, respectivamente) lo que hacen que este jabón sea muy completo, puesto se aprovechan, para la piel, las magníficas propiedades de todos ellos (un tres en uno).

Para aromatizarlo he elegido a.e. de Romero por ser también regulador de la seborrea. Pero es un aceite esencial con muchos más efectos: analgésico, antimicrobiano, antioxidante, antirreumático, antiséptico, astringente, cicatrizante, fungicidad, parasiticida y estimulante circulatorio, entre otros.

La técnica seguida para su estética es la de capa de arcilla negra bio por el efecto volcado del molde, que ya expliqué en el jabón "tarta de arcillas". Después puse las bolas y tras un par de horas eché la capa de arcilla azul australiana, la linea de carbón negro y otras horas después la capa final de barros del Mar Muerto.
Pese al cuidado que tuve al poner la capa de barros (lo hice con mucho cuidado y cuchara),  polvos de la capa de carbón se elevaron, como se aprecia en la fotografía, así que salvo indicaciones de los superexpertos ( no sé si es que hice una linea demasiado grande, no voy a usarla más, sustituyéndola por arcilla negra bio en la próxima ocasión.




martes, 28 de septiembre de 2010

PASTELERÍA JABONOSA CON LECHE DE CABRA


A mí me gusta mucho la repostería, así que en esta ocasión he hecho unos pastelitos jabonosos con leche de cabra, tan buena para la piel y para la cremosidad de los jabones. Y entre todos ellos, uno de mis muñecos de terracota favoritos: es argentino, de la casa Famil y debe ser de los años 30 o 40, ya me corregirán si no nuestras amigas argentinas y me darán más datos sobre esta casa antigua y prestigiosa  casa de juguetes.



Estos son con aceite esencial de limón, no llevan colorante alguno y las bolas son de arcilla roja.



Con esencia de vainilla y bolitas de arcilla y leche de cabra, tampoco llevan colorante alguno estas tartaletas. Se me oscureció mucho la leche de cabra pero no en la mezcla sosa-leche, si no como consecuencia de la esencia. Estaban bastante claritos y sin embargo así quedaron: cosas del jaboneo...



Las bolitas de estos jabones sí llevan colorante, no así los merengues, en esta ocasión con esencia de coco.



Con esencia de chocolate, estas tartaletas están para...enjabonarse.


Los merengues de fresa han quedado de rechupete.



Otro de fresa y el último de limón y chocolate.

Mi hija, como ya me conoce, cuando los vio dijo: ¿Esto se come...? Me miro con una cara como de decir "dime que sí, mamá" jajaja, porque la cocina olía a pastelería auténtica.
Pues como siempre, jabonear, divertido y hacer pastelería jabonosa entretenidídimo, aunque de ésta me voy  a comprar una manga pastelera grande, de las que se le añaden plásticos a las boquillas, porque llenar la manga pequeña es pesadillo y fregarla luego no digamos. Por supuesto, sólo la uso para hacer jabones.

Continuará... porque  tengo casi preparada la decoración de otras tartaletas y además, en la quedada de Madrid de este finde, Pilar (Mendruga para el mundo jabonil) me regaló, entre otras cosas, unas bolitas de tapioca de colores que estoy deseando estrenar con más repostería jabonosa.
Ya os informaré de la estupenda quedada que hemos tenido y lo bien que lo hemos pasado con muchas fotos y he vuelto cargada con muchos regalos que os enseñaré también y con muchas ganas de repetir, porque la gente del jaboneo es maravillosa.


martes, 21 de septiembre de 2010

JABÓN DE KEFIR DE LECHE DE CABRA Y AVENA


Pues se han alterado mis planes sobre los próximos jabones que tenía en mente y os vais a llevar una temporadita viendo jabones de leche de cabra.

 La razón, ya la saben mis compis de Mendrulandia y el resto las sabréis cuando publique, en el blog, unas comprobaciones que he realizado con distintas leches de cabra (entera y semi desnatada envasadas en tetrabrick, frescas envasadas en cristal y en polvo). Lo haré, cuando los jabones de las pruebas estén curados y tenga esa información final.
Como varios litros de leche de cabra dan para unas cuantas barras de jabones, éste  jabón de Kéfir y Avena, va a ser  el primero de la tanda, ya que el anterior, también de leche de cabra se hizo antes de esta idea.
El Kéfir, es la leche fermentada más antigua que existe. Su origen está en las montañas del Caúcaso y se consume desde hace miles de años. El Kéfir utilizado en este jabón es de leche de cabra de la raza murciana-granadina, especie mediterránea que no ha sido sometida a procesos de selección genética intensiva y, por tanto, ha conseguido preservar la calidad de su leche. Esta leche sólo lleva eso: leche de cabra entera y los fermentos del kéfir y es una fuente importante de calcio, fósforo, potasio y vitaminas.
Las propiedades del Kéfir son muy beneficiosas para pieles con acné, alergias, eccemas y dermatitis. Se trata de  un poderoso antiséptico que ayuda a curar las heridas.

La leche de cabra está compuesta por numerosas lipoproteínas que facilitan que la piel reciba los nutrientes y el agua a través de la membrana de las células epiteliales, llevando los nutrientes a su interior. Los alfa hidroxiácidos, los minerales y las vitaminas que contiene también contribuyen a la nutrición celular. Aportan suavidad y aceleran la regeneración celular.
Como todas las leches, la de cabra también proporciona suavidad y flexibilidad a la piel y es usado como cosmético desde tiempos remotos. Retiene la humedad en la piel y produce un efecto tensor y da mucha cremosidada a los jabones. La de cabra más, por su alto y distinto contenido en grasas.

En general, todas las leches han sido reconocidas como rejuvenecedoras e hidratantes de la piel humana. La leche de cabra además tiene ácido caprílico que ayuda a reducir la alcalinidad del jabón, y su pH bajo ayuda a mantener el ligero manto ácido que ayuda a proteger la piel de la invasión bacterial. El jabón preparado con leche de cabra es ultrasuave e ideal para las pieles delicadas. La glicerina natural vegetal generada durante el proceso de preparación del jabón es levógira, lo que origina hidratantes especiales en estos jabones.

La Avena es un cereal que molido incorporamos a los jabones, como aditivo en la traza, y que además de un ligero exfoliado, ayuda a aliviar los picores en psoriasis, dermatitis, uticaria y sarna. Igualmente, alivia los dolores lumbares y reumáticos, y va fenomenal contra el acné,  granitos, espinillas y quemaduras. Para las pieles secas, irritadas, sensibles, delicadas y atópica, se recomienda encarecidamente la utilización de la avena via externa.
Su uso continuado mejora es aspecto de la piel, a la que le aporta hidratación y emoliencia.Posee un conjunto de antioxidantes naturales que paralizan el envejecimiento prematuro de las pieles.

Los aceites que lleva este jabón son de oliva, coco, karité y ricino. Se pusieron todos desde el principio, con lo cual, el sobreengrasado calculado de un 8% lo será de todos ellos, pudiendo disfrutar de las múltiples propiedades que estos aceites y manteca tienen.LLeva ácido esteárico también

Huele maravillosamente, a mí me da unas notas como de regaliz, llevando su composición aceites esenciales de bergamota, salvia y ylang ylang.
Los índices de la calidad del jabón son los siguientes: Yodo 64, dureza y limpieza 51, burbujas 49, persistencia 50 y acondicionado 52.

Y a disfrutar de sus propiedades!!

domingo, 19 de septiembre de 2010

¿CÓMO JABONEO?


Inaguro esta nueva entrada que espero sea de interés y ayude a dar a conocer cómo trabajo: materiales, moldes, herramientas y las pruebas que hago para llegar a formular una crema, una barra de jabón o probar ingredientes para hacer los jabones. Como todo laboratorio, tiene una parte de estudio y de teoría detrás importante lo que también compartiré con vosotros.



Pues ahí jaboneo, en mi cocina, como todos.

Antes de empezar a jabonear, lo dejo todo preparado, empezando por forrar de plástico la zona de trabajo, sacando todos los aceites, aditivos y aceites esenciales que vaya a utilizar en la fórmula. Mis paletas, mis cucharas medidoras, la sosa, la batidora, los cacharros de cristal.. En fin, todo aquello que vaya a necesitar y más, por si surgen imprevistos, porque los hay:trazas que se aceleran y no te permiten no sólo no  hacer dibujos, si no casi ni poner el colorante y hay que tener siempre previsto un plan B.

Lo primero que hago es preparar los aceites, y como suelo usar mantecas de  cacao y karité, pues los fundo antes de hacer la mezcla de sosa y los dejo que pierdan temperatura. Mientras, guardo todos los aceites y dejo la zona de trabajo despejada y recogida.
A continuación, hago la mezcla de hidróxido de sodio y agua destilada y una vez lista, la dejo que vaya enfriando.
Preparo y peso los aceites esenciales, recojo el peso y cuanto no vaya a serme útil y dejo listos los colorantes, si es que los uso, así como los aditivos (aloe, barros, arcillas, avena etc.).

Las medidas de seguridad, cuando se hace un jabón, son de obligado cumplimiento y además de guantes de goma largos y las gafas de protección, pongo un plástico sobre el bol en el que hago la mezcla de los aceites y la sosa ya preparada a fin de evitar salpicones que pudieran provocar, cuanto menos, quemaduras en la piel. Y el mandil, por supuesto!!


Lo que hago es cortar un trozo de plástico al que le quito el centro con la tijera, a fin de poder meter la parte de las cuchillas de la batidora. No contenta con eso, pues por ahí también podría producirse una salpicadura, corto un pequeño cuadrado de plástico y lo vuelvo a cortar, a la mitad, pero sin llegar al final de este modo:



Y finalmente, le pongo un trozo de cinta adhesiva para que no se mueva y lo cierre.
No es un juego, por eso toda precaución es poca y a los que empezais en esta actividad tan estupenda os recomiendo que lo primero sea siempre la seguridad.
En algunas preparaciones, como hacer glicerina, el uso de alcohol o etanol hace aún más peligroso el jaboneo, por ello siempre alerta porque la experiencia a veces te hace creer que no va a pasar nada y nadie está libre de un contratiempo que pueda causar un accidente y si no estamos asegurados  de antemano con las medidas que todos los jaboneros empleamos, las consecuencias pueden ser no muy agradables.



Yo hago barranquismo, entre otras cosas, y siempre recuerdo una frase: de"El deporte  tiene que ser seguro para ser divertido", pues lo mismo es aplicable al jaboneo.



viernes, 17 de septiembre de 2010

JABÓN DE BARROS DEL MAR MUERTO


El Mar Muerto es el punto más bajo de la tierra. Está situado a 410m. bajo el nivel del mar. Realmente no es un mar, si no una laguna, la más salada del mundo, por lo que carece de vida marina puesto que  su salinidad  es diez veces mayor que la del Mar Mediterraneo. Frente a éste, por ejemplo, la concentración de minerales (cloro, magnesio,sodio, calcio, potasio y bromo) es miles de veces mayor.
Los barros y sales del Mar Muerto,  son internacionalmente conocidos por sus grandes beneficios para la salud. Los barros son los abundantes sedimentos que se forman en el fondo, ya que al ser una laguna no tiene su agua otra salida que la evaporación, y contienen numerosos oligoelementos y minerales saturados con componentes sulfúricos.

Los beneficios de esta sedimentación para las personas, se traducen en una mejoría general de la circulación, mitigando problemas musculares, artritis y reúma. Potente revitalizante cutaneo, calmante e hidratante, están indicados, además, en casos de acné, dermatosis, eccemas, psoriasis, rosacea y dermatitis seborreica. Elimina toxinas y estimula la cicatrización.



La fórmula de este jabón es la misma que para el jabón de leche de cabra.  Los aceites esenciales utilizados, en esta ocasión, son de eucalipto, lavanda y árbol de té. Sin colorantes.

Yo a este tipo de jabón, cuando los saco del molde les llamo "los crudos" porque parece que lo están. Son como una harina tostada a la que se le empieza a echar la leche para hacer la bechamel. Sin embargo, cuando van pasando los días y van evaporando el agua y curando, se tornan de patitos cuasi feos en cisnes estupendos y quedan como muy de Spa.

Bueno, me queda un jabón específico para pieles con psoriasis, uno de arcilla negra bio con bolas de barros del mar muerto (sí, antes aprovechar que refundir, ya sabeis) y de vuelta al color, de unos rosas, que a nuestra compi María, Mariakine en nuestro foro de Mendrulandia, le va a dar "dentera" jajaja.
Besotes



jueves, 16 de septiembre de 2010

JABÓN DE LECHE DE CABRA: VUELTA A LA SIMPLICIDAD


Me apetecía volver a la simplicidad, después de los colorines. Así que como los jabones de leche de cabra me gustan de ese modo, este es el resultado; Un jabón sin colorantes con un grabado que recuerda la época clásica. Yo imagino que, en las termas romanas, los jabones deberían ser más o menos como éste.
Huele a aceites esenciales de árbol del té, sándalo y lemongrass.

Es sencillo hasta en su fórmula. A mí que me gusta usar muchos tipos de aceites en mis jabones, sin embargo, en éste he optado por una combinación intermedia de ellos: Oliva virgen extra, coco, palma, ricino, soja, manteca de cacao y de karité, ésta última en la traza.

El sobreengrasado del 10% y la concentración del 28%.
Los índices son: Yodo 62. Dureza, persistencia y limpieza 50. Burbujas y acondicionado 51.

Le leche de cabra es un gran humectante. Es  rica en vitaminas A, D, B1, B2 y B12, minerales (potasio, cobre,manganeso y zinc) y proteinas. Aportan al jabón una textura cremosa que deja la piel muy suave. Indicado para todo tipo de pieles, incluídas las infantiles, las alérgicas, las sensibles y aquellas que sufren de dermatitis y psoriasis, aunque yo a este jabón le he puesto el sobreengrasado para pieles secas.

El ácido graso de la leche de cabra difiere  del de la leche de vaca, con lo cual, los jabones que se obtienen, en ambos casos, son bastante distintos. Obviamente, cuanto más grasa sea la leche de cabra utilizada, mejor será el jabón resultante y las propiedades que le añade ésta grasa a nuestra piel.

Yo uso la leche de cabra en polvo, sobre todo porque si se hace con leche fresca, la barra de jabón resultante no olera demasiado bien en unas semanas, auque el resultado final tras su curado es excelente en ambos casos, pero yo he optado por no padecer ciertos olores innecesariamente.

Espero que os guste. Los próximos jabones, uno de barros del mar muerto y otro específico para pieles con psoriasis, seguirán esta linea de simplicidad que les hace, si cabe,  parecer más naturales, aunque todos nuestros jabones lo son.